Somos Fomento Lector: Sembrando futuros lectores

Fomentar la lectura en niños pre escolares, es un ejercicio fascinante que debería ser un hábito tan natural y cotidiano como enseñarles a vestirse o lavarse los dientes. 

En mis años de trabajo en biblioteca y, posteriormente, como dueña de una tienda infantil he visto como muchos padres no entienden porqué sus hijos de tercero o quinto básico no quieren leer los libros que, lamentablemente, sigue imponiendo el poco estimulante plan lector. 

Cuándo les pregunto a esos mismos padres si alguna vez leyeron con sus niños o, más específicamente, si ellos leen habitualmente, la respuesta casi siempre es no. En resumidas cuentas, los padres no leen y, por consecuencia, lo hijos tampoco, porque aún no han entendido que la lectura es un hábito que se adquiere por imitación y como estímulo placentero, nunca por obligación.  

En una entrevista a Verónica Uribe, editora del sello infantil y juvenil Ediciones Ekaré realizada por el equipo del programa Ojo en Tinta, la autora explica las intenciones de Ekaré de incursionar en materia de libros digitales; sin dejar de lado el cariño por el papel que, sin duda, tiene estrecha vinculación con el fomento lector en edades tempranas:

"Lo hermoso del libro en papel es la relación que se crea entre el adulto y el niño que todavía no lee, al que hay que leerle. Es una relación muy física, porque tú sientas al niño en tu falda y tienes que abrazarlo para poder leer juntos. Ese momento de calma y la magia de escuchar y ver imágenes, es algo que perdura en los niños como experiencia. Es algo completamente distinto a la experiencia de estar frente a una pantalla y a algo que te habla con una voz que no es la voz de la madre, el tío o el hermano, sino que es la voz neutra y desconocida de un aparato. Creo que el involucrarse físicamente como vehículo de la historia es muy importante", señala Uribe.

Así es, el acto de leer a un niño creando un entorno de afecto y atención mutua, rara vez, será olvidado y se convertirá en un momento que el niño buscará repetir una y otra vez. 

Por eso, también es importante poner atención all tipo de temáticas y al formato físico del libro que elijamos para que nuestros niños puedan manipular a su antojo y se convierta en un elemento protagonista de sus rutinas que si bien, por lógica, no podrá leer por sí solo pero podrá sentir como cercano, cotidiano y propio. 

En Mundo Ami creemos feacientemente esa premisa que dice "que un niño que lee será un adulto que piensa", por eso el fomento lector es uno de los pilares fundamentales de nuestra propuesta alternativa que tiene como valor agregado participar de un modelo de crianza amoroso, respetuoso y consciente en el que el niño descubre el mundo desde una mirada integral y más humana.

Y como el tema, nos apasiona y podríamos estar escribiendo horas de horas al respecto, mejor vamos a dejarles 7 consejos recopilados por Fundación La Fuente (institución chilena pionera en el área del fomento lector) para aplicar en casa con tus niños y pasar un momento inolvidable en torno a la lectura: 

  • Que nos vean leyendo. No importa qué tipo de lectura sea, un libro, revista o el diario. Está comprobado que si un adulto es visto leyendo, el niño o niña inevitablemente imitará la conducta.
  • Déjales escoger sus libros. Déjalos a su alcance y dale todo el tiempo necesario para que decida qué quiere leer esta vez. Al ser una elección suya, la lectura será mucho más fácil y placentera. ¡Qué alegría descubrir un nuevo autor, género o historia!
  • Fija un momento del día para leer. Decidan una hora para leer diariamente y cumplirlo a cabalidad. Con el tiempo se volverá un ritual que generará un vínculo indisoluble entre niño, niña y los libros.
  • Crea un espacio seguro. Es fundamental definir un espacio seguro, cómodo, con buena iluminación y sin distracciones para leer.
  • ¡Está bien repetir! A los niños y niñas les encanta leer una y otra vez algunas historias, es normal que opten siempre por el mismo libro. Ya llegará el momento en que empiecen a explorar otros títulos.
  • Escúchalos. Durante la lectura, déjalos preguntar, interrumpir y retroceder en la historia. ¡Vas por buen camino!, es una clara señal de interés. Si tú lees mientras él o ella presta atención a las ilustraciones, puedes preguntarle cosas sobre estas que despierten su curiosidad.
  • Y finalmente, al terminar la lectura, reserven un momento para conversar sobre la historia, inventen finales alternativos. ¿Cómo sería una segunda parte de tal o cual relato? ¿Qué habrá pasado con ese personaje secundario?

No olviden los libros de Editorial Amanuta disponibles en nuestra Web (aquí)

(Esta nota la hicimos en base a la entrevista publicada en la página de Fuandación La fuente y el artículo de la misma página denominado "7 Consejos para leer juntos en casa")